Sobre duelo y depresión

sobre duelo y depresión“Muchas de las conductas normales en un duelo pueden parecer iguales a las manifestaciones de la depresión. Para arrojar cierta luz sobre esto, estudiemos el debate sobre las similitudes y las diferencias entre duelo y depresión.

Freud, en su artículo inicial de Duelo y melancolía, trató esta cuestión. Intentó señalar que la despresión, o “melancolía” como él la llamaba, era una forma patológica de duelo y muy parecida al duelo normal, pero tenía ciertos rasgos característicos propios -es decir, los impulsos de enfado hacia la persona querida “de manera ambivalente” se dirigían hacia dentor de uno mismo (Freud, 1917)-. Es cierto que el duelo se parece mucho a la depresión, y también es cierto que el duelo puede transformarse en una depresión real. Gerlad Klerman, un destacado investigador sobre duelo y depresión, cree que “muchas depresiones las producen las pérdidas, ya sea inmediatamente después de las mismas o algun tiempo después, cuando el paciente las recuerda” (Klerman, 1981). La depresión puede servir tambien como defensa frente al duelo. Si el enfado se dirige hacia uno mismo, se desvía del fallecido y esto evita que el superviviente se tenga que enfrentar a los sentimientos ambivalentes hacia el fallecido (Dorpat, 1973).

Las principales distinciones entre duelo y depresión son éstas: en ambos se pueden encontrar los síntomas clasicos del trastorno del sueño, trastorno del apetito e intensa tristeza. Sin embargo, en el duelo no hay la pérdida de autoestima que se encuentra en la mayoría de las depresiones clínicas. Es decir, las personas que han perdido a alguien no se consideran menos a causa de la pérdida o si lo hacen, tiende a ser sólo durante un breve período de tiempo. Y si los supervivientes del fallecido experimentan culpa, es una culpa asociada a algun aspecto específico de la pérdida más que un sentimiento de culpabilidad general.

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duelo y depresiónLa persona en duelo generalmente ve sus sentimientos de depresión como normales, aunque pueda buscar ayuda profesional para aliviar algun síntoma.

Aunque duelo y depresión comparten rasgos objetivos y subjetivos similares, parecen ser estados diferentes. La depresión suele ir asociada al duelo, pero no es lo mismo que éste. Freud creía que en el duelo el mundo parece pobre y vacío, mientras que en la depresión la persona se siente pobre y vacía. Estas diferencias en el estilo cognitivo han sido identificadas por Beck (1979) y por otros psicoterapeutas cognitivos que han propuesto que las personas que padecen depresión tienen una imagen negativa  a) de sí mismas, b) del mundo y c) del futuro. Aunque estas imagenes o evaluaciones negativas puedan existir en las personas que pasan por un proceso de duelo, su carácter tiende a ser más transitorio.

Sin embargo, existen personas que desarrollan episodios de depresión mayor después de una pérdida. El DSM IV tiene en cuenta esa diferencia entre duelo y depresión; así, los síntomas más asociados a la depresión que al duelo son:

  1. Sensación de culpa basada más en las cosas que en las acciones recibidas o no recibidas por la persona superviviente en el momento de fallecer el ser querido-
  2. Pensamientos de muerte  en lugar de voluntad de vivir, con el sentimiento de que el superviviente debería haber muerto con la persona fallecida.
  3. Preocupación morbosa con sentimiento de inutilidad.
  4. Acusada lentificación psicomotriz.
  5. Deterioro funcional acusado y prolongado.
  6. Experiencias alucinatorias distintas de las de escuchar la voz o ver la imagen fugaz de la persona fallecida.

Si se desarrolla un episodio depresivo mayor durante el duelo, se debería considerar un tipo de duelo complicado o duelo exagerado.

Jacobs y sus colaboradores de Yale se han interesado por la depresión en el contexto del duelo y han dicho: “aunque la mayoría de depresiones en el duelo son transitorias y no requieren atención profesional, existe un reconocimiento creciente de que algunas depresiones, especialmente aquellas que persisten durante el primer año de duelo, son clínicamente significativas” (Jacobs, 1987). Jacobs ha usado medicación antidepresiva para tratar pacientes graves cuya depresión persistía en el curso del duelo y no se solucionaba espontáneamente o no respondía a intervenciones interpersonales. Éstas eran normalmente personas que tenían una historia de depresión o algún otro trastorno mental. Encontró mejoras en los trastornos del sueño, y de la alimentación, así como una mejoría en el estado de ánimo y en la cognición. Esta respuesta sugiere una dimensión biológica de la depresión.

Una de las funciones del asesor que está en contacto con personas durante los momentos de duelo agudo es evaluar qué pacientes podrían sufrir una depresión mayor usando los criterios diagnósticos habituales. Estos pacientes pueden percibir ayuda adicional, como evaluación médica, y posiblemente sería correcto usar medicación antidepresiva. Cuando la depresión empieza a disiparse gracias a la medicación, el tratamiento pasa a centrarse en los conflictos subyacentes al apego. Estos conflictos no se pueden abordar únicamente por medio de la medicación.”

 

Fragmento del libro: El tratamiento del duelo: asesoramiento psicológico y terapia, de J. William Worden (2002)

 

Para más información, ver Duelo infantil, tipos y tareas segun la edad

 

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