Dolor y sufrimiento

Dolor y sufrimiento son experiencias habituales y relevantes que condicionan el día a día de las personas. En este post queremos mostrar un fragmento del libro “Cara a cara con tu dolor“, un magnífico trabajo de la psicóloga y profesora de la UAB Jenny Moix. Concretamente, se trata de una parte del prólogo, que pertenece a Ramón Bayés, psicólogo catedrático de la UAB, actualmente profesor emérito, ya jubilado. El fragmento hace un apunte sobre la naturaleza de esos dos conceptos, sus causas, sus matices. Y sobretodo queremos señalar sus diferencias, aquello que distingue dolor y sufrimiento. El fragmento dice así:

dolor y sufrimientoDolor y sufrimiento no son términos sinónimos, y no reflejan el mismo fenómeno. Se puede tener dolor sin sufrir, como una mujer que da a luz en un parto normal a un hijo deseado, y se puede sufrir sin que exista ningún daño o herida en nuestro organismo, como cuando sentimos miedo ante la simple posibilidad imaginaria de un diagnóstico de cáncer o nos enfrentamos a la pérdida de un ser querido. El sufrimiento es un concepto más amplio que el de dolor. El dolor produce sufrimiento, pero también lo producen los estados ansiosos, el duelo y la depresión, las expectativas de previsibles acontecimientos amenazadores y otros estados psicológicos. Hay que tratar el dolor, pero también es necesario aliviar el sufrimiento. Se produce sufrimiento cuando la persona se siente amenazada y, a la vez, se siente impotente, sin recursos, para evitar la amenaza o sobreponerse a ella. Es posible que sigamos sintiendo dolor en el momento en el que creemos que podemos controlarlo, pero la amenaza que representa, y con ella el sufrimiento, disminuye y, en muchas ocasiones, seremos capaces de soportar la situación.

Bayés habla de sentirse amenazado, impotente, de sentirse sin recursos delante una situación dada. Pero no se trata tanto de la amenaza en sí, sino sobre todo de la sensación subjetiva de sentirse amenazado. De la vivencia interna, del significado que otorgamos a la experiencia que amenaza dolor. Bayés sigue más adelante desarrollando el argumento donde distingue dolor y sufrimiento:

Terribles heridas pueden producir un dolor soportable y ningún sufrimiento y, por el contrario, pequeñas heridas pueden causar un gran dolor y sufrimiento. Si únicamente conocemos el diagnóstico es difícil predecir cuáles serán las vivencias y reacciones de una persona concreta. El dolor es un fenómeno multicausal que se encuentra influido no sólo por una alteración del organismo, sino también por el significado que nuestra biografía, cultura, situación, expectativas e interacciones le conceden.”

Así, pues, el significado es vital. Distinguir dolor y sufrimiento es el punto de partida. Porqué no es tan solo aquello que nos pasa, sino también el significado que otorgamos a estas vivencias. El relato que construimos, su interpretación. Nuestras conductas, nuestros pensamientos, nuestras emociones, efectivamente están siempre sujetas a interpretaciones, los explicamos, miramos de entenderlas, les damos un sentido. También lo hacemos con el dolor.

El libro de Jenny Moix cuenta en lenguaje ameno cómo la mente influye en la experiencia del dolor, y nos enseña estrategias validas para hacerle frente. Muy recomendable.

 

Referencias bibliograficas:

Moix, Jenny (2006). Cara a cara con tu dolor. Técnicas y estrategias para reducir el dolor crónico. Barcelona: Paidós.

 

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