La mirada incondicional


Un año para toda la vidaHi ha un fragment del llibre “Un año para toda la vida” (p.108) que diu així:

“Recuerdo a una vecina cuyo primer hijo, Carlos, nació con un defecto físico; un defecto físico que no le incapacitaba para la vida, pero que estéticamente resultaba desagradable: un enorme lunar oscurro que recorría su cuello y parte de la cara. Tanto el marido como el resto de la familia intentaron esconder el lunar durante los primeros días de vida del bebé, pero la madre, una mujer con mucho sentido común, decidió queera mejor dejarlo al descubierto desde un principio, porque Carlos tendría que aprender a vivir con él.

Yo tuve la oportunidad y la suerte de obserar a esa madre amamantar a su bebé. Lo miraba y miraba su defecto para hacerse com él; lo tocaba para acostumbrarse y hacerlo todo suyo, con su defecto incluido. Para digerirlo y devolverle ese mismo defecto al bebé, disuelto. Alguna vez, sin hablar, sin decir nada, vi que a mi vecina le corría alguna lágrima mientras amamantaba a Carlos y miraba el lunar y le pasaba la mano por la carita..

Hasta donde yo sé, Carlos está perfectamente integrado en su colegio, tiene amigos, es inteligente, despierto y muy sociable. Seguramente no le gusta su lunar, a ninguno de nosotros nos gustaría, pero no le impide llevar una vida feliz.

No podemos atribuir toda su salud emocional a la mirada de su madre, pero es un hecho que ella se atrevió a mirarlo, con todo lo que había que mirar. No apartó la mirada ni le escondió el lunar; no le hizo creer a Carlos que no tenía un defecto físico, ni tampoco le hizo sentir que su defecto era tan insoportable de mirar que era insalvable. Con la franqueza de su mirada le enseñó que se podía vivir y ser feliz a pesar del lunar.”

Aquest fragment ens parla de la mirada de la mare, aquesta mirada originària i constitutiva, ontològica, que va ajudar a assentar -o no- la nostra autoestima. Una mirada ideal, d’acceptació incondicional, necessàriament realista, sense amagatalls ni tabús, sense vergonya ni judicis de valor.

De més grans, vam aprendre a mirar-nos nosaltres mateixos. Va ser un pas decisiu cap a l’autonomia, mirar-nos lliurement, a la nostra manera. La qüestió és com vam anar construint aquesta mirada pròpia.

Ens sabem percebre de forma realista? Sentim vergonya per ser qui som? Ens amaguem o rebutgem alguna part de la nostra persona? En definitiva, sabem ser aquesta mare ideal, quan es tracta de mirar-nos a nosaltres mateixos?